


Nuestra historia comenzó un Noviembre de 2020, en uno de los momentos más inesperados: durante la pandemia. Entre restricciones, toque de queda y una realidad completamente distinta a la que conocíamos, una noche cualquiera terminó convirtiéndose en el comienzo de algo que ninguno de los dos imaginaba.
Él, venezolano. Ella, panameña. Y aunque oficialmente nos conocimos esa noche en Panamá, con el tiempo descubrimos algo curioso: teníamos muchas más cosas en común de las que imaginábamos. Habíamos compartido escuela, universidad, amigos en común, lugares y etapas de nuestras vidas sin llegar a conocernos. Como si hubiéramos podido encontrarnos mucho antes, pero Dios hubiese orquestado cada momento de nuestras vidas para esperar el instante indicado y finalmente presentarnos.
Desde entonces hemos recorrido un camino lleno de historias, aprendizajes y muchas etapas. No todas fueron fáciles, pero cada una nos enseñó algo, nos hizo crecer y fue construyendo, poco a poco, la relación que tenemos hoy. Aprendimos a conocernos, a acompañarnos, a elegirnos y, sobre todo, a crecer juntos.
Hoy, después de todo lo vivido, estamos listos para comenzar uno de los capítulos más importantes de nuestra historia: convertirnos en familia.
Y no podríamos imaginar este momento sin las personas que, de una manera u otra, han formado parte de nuestro camino. Por eso nos hace tan felices que estén aquí, acompañándonos y siendo parte del comienzo de esta nueva etapa.
Nos encontramos cuando menos lo esperábamos, para hoy poder tener el privilegio de elegirnos para siempre.
